Secuelas de labio leporino. Cirugía ortognática.

El desarrollo de una oclusión de clase III en el contexto de un paciente con labio leporino es multifuncional. La génesis de esta deformidad es fundamentalmente iatrogénica. Hace entre 20 y 30 años, a los pacientes fisurados con clase III se les trataba con cirugía mandibular de retroceso, incluso cuando el problema, desde el punto de vista clínico y cefalométrico, está en el maxilar.

La osteotomía Lefort I es el procedimiento estándar en el tratamiento de las secuelas esqueléticas en pacientes con labio leporino, y

debe figurar como parte integral en el armamentario de los cirujanos, al igual que el cierre del labio y/o el paladar o la cirugía de la faringe para mejorar la voz. La mayoría de los cirujanos considera que el crecimiento mandibular debe haber terminado antes de realizar la cirugía maxilar. En las mujeres esto sucede a los 17-18 años y en los varones a los 20-21 años. En general, recomendamos realizar dos telerradiografías seguidas, con un intervalo mínimo de seis meses, en las cuales se demuestre que no ha habido crecimiento mandibular.

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