Injertos óseos

En aquellos casos en que el hueso del paciente es insuficiente, recurrimos a los injertos óseos, que generalmente provienen de la boca del propio paciente y se obtienen con anestesia local.

En otras situaciones, como traumatismos o tumores, hay que utilizar procedimientos reconstructivos más complejos a base de injertos extraorales provenientes de hueso de calota craneal o de cadera. Este tipo de técnicas se suelen realizar en ambiente hospitalario bajo anestesia general. Con frecuencia se combinan con procedimientos cosméticos, cirugía ortognática o distracción alveolar.